Doce niños y diez mujeres murieron en los últimos dos días en bombardeos sobre viviendas en la provincia yemení de Hajjah, según denunció ayer lunes Naciones Unidas.
Según la organización, otras 30 personas habrían resultado heridas, incluidos 14 niños de entre uno y 18 años, varios de los cuales podrían necesitar ser evacuados de los hospitales en los que se encuentran para sobrevivir.
"Es indignante que civiles inocentes sigan muriendo innecesariamente en un conflicto que debe y puede resolverse", señaló en un comunicado la coordinadora humanitaria de la ONU en Yemen, Lise Grande.
Grande dijo que Naciones Unidas condena "inequívocamente" estos ataques y traslada sus condolencias sus familias.
La provincia de Hajjah ha sido en el pasado escenario de varios grandes ataques aéreos por parte de la coalición liderada por Arabia Saudí, pero la ONU no identificó a los responsables.
