LONDRES. La primera ministra británica, Theresa May, se mostró ayer determinada a cumplir con la fecha del "brexit" el 29 de marzo y a hacerlo con un acuerdo, a pesar de la aparente falta de avances en sus negociaciones con la Unión Europea (UE).
May dijo que su posición es la de respetar la hora señalada para el "brexit", después de las conjeturas de que ofrecería para su votación en el Parlamento su acuerdo negociado o un retraso del "divorcio".
