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El presidente Sebastián Piñera recorrió la zona y anunció que las obras de reparación demandarán millones de dólares.
El norte de Chile está afectado por lluvias torrenciales desde el jueves 7 de febrero, mientras que en el sur del país los servicios de emergencia combaten varios focos de incendios forestales.
Al menos, seis personas murieron en el norte de Chile como consecuencia de las fuertes lluvias de los últimos días, que desencadenaron crecidas en los cursos de agua y deslizamientos de tierra, informaron ayer funcionarios y medios locales.
El temporal afecta a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Calama, todas en la zona septentrional del país sudamericano.
Miles de personas se quedaron además sin electricidad en la ciudad de Arica y en la localidad de Alto Hospicio, que estaba incomunicada por los deslizamientos de tierra, de acuerdo con el diario chileno La Nación.
En tanto, la norteña región de Iquique fue evacuada por orden del Ministerio del Interior.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, recorrió el sábado 9 de febrero la localidad de San Pedro de Atacama, una de las zonas más afectadas por las intensas lluvias que afectan el norte del país y que han dejado al menos seis muertos y más de 1.800 viviendas dañadas.
El mandatario dijo que las prioridades del Gobierno son proteger a la población ante la posibilidad de un nuevo frente de mal tiempo, con la adopción de medidas preventivas como evacuaciones y el sistema de alerta temprana.
"Lo primero es proteger a la población, porque puede venir un nuevo frente de mal tiempo", indicó Piñera desde San Pedro de Atacama, una de las localidades más turísticas de Chile que se ubica a unos 1.600 kilómetros al norte de Santiago.
El mandatario señaló que la conectividad en la región de Atacama esta totalmente operativa gracias a las soluciones de emergencia y espera que esta condición sirva para restablecer lo antes posible la temporada de turismo en la región.
