MÁLAGA. Tras el trágico desenlace ayer, las circunstancias de la caída de Julen, el niño español de dos años que murió el 13 de enero al precipitarse al interior de un profundo y estrecho pozo, centran el interés de autoridades policiales y judiciales.
El cuerpo sin vida del pequeño fue encontrado por los equipos de rescate cubierto de tierra a 71 metros de profundidad, según los primeros datos oficiales dados a conocer.
