El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, negó hoy que México haya aceptado la condición de "tercer país seguro" que implique recibir a los migrantes que buscan asilo en Estados Unidos mientas se resuelve su solicitud.
"No existe un tercer país seguro. Reiteramos que México no ha aceptado en ninguna condición el estatus de tercer país seguro para personas que buscan acceder a Estados Unidos. México no acepta ni aceptará un tratado así", aseguró.
En una conferencia de prensa, el canciller enfatizó que la disposición anunciada el 20 de diciembre en Washington en el sentido de que se devolverá a México a los migrantes que accedan irregularmente a Estados Unidos por la frontera común, incluidos los solicitantes de asilo, no es bilateral.
Señaló que se solicitará al Gobierno estadounidense toda la información sobre esta decisión, y añadió que las Secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación privilegiarán los derechos humanos y la ayuda humanitaria a los migrantes en el territorio nacional.
"Hoy en día para los migrantes que transitan en el país, la experiencia se califica como un horror. La instrucción que tenemos del presidente (Andrés Manuel López Obrador) es que sea la dimensión humana la que regule toda la política migratoria mexicana y con el esfuerzo del Gobierno esa política sea timbre de orgullo para México y referente en el mundo", dijo.
DERECHOS HUMANOS
El Gobierno de México aceptó ayer la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) que responsabiliza al Estado mexicano de violaciones a derechos humanos contra 11 mujeres por parte de policías en 2006 en el municipio de Atenco.
La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, destacó en una conferencia de prensa que la decisión de acatar la resolución de la CorteIDH sobre el caso Atenco "es muy importante" por ser la primera vez que México acepta una recomendación de este organismo internacional.
