Dos palestinos, un menor y una persona con discapacidad mental, murieron y 40 resultaron heridos ayer por disparos del Ejército israelí en las protestas semanales de la Franja de Gaza junto a la frontera con Israel que se repiten desde el mes de marzo.
El Ministerio de Sanidad informó de que Mohamed Yayiuh, de 16 años, pereció por un disparo en el cuello de los soldados que están apostados junto a la línea divisoria con la Franja.
Poco después, el Hospital Al Aqsa confirmó la muerte de un palestino con discapacidad mental que había quedado críticamente herido en al Bureij cuando subía a un autobús al término de las protestas.
La trigésimonovena Gran Marcha del Retorno, que reclama el derecho de los refugiados a volver y el fin del bloqueo del enclave, dejó también cuarenta heridos por fuego real y al menos nueve por inhalación de gases lacrimógenos lanzados por el Ejército israelí, entre ellos un periodista y un paramédico.
El movimiento islamista Hamás acusó hoy a Israel de "descuidar todos los entendimientos serios" por "apuntar deliberadamente a los participantes" de las marchas, en alusión a las negociaciones para una tregua duradera que pusieron fin al último estallido de violencia en noviembre tras el lanzamiento de proyectiles desde Gaza y los bombardeos de represalia.
Esta convocatoria se celebra también después de una relativa calma tras el pico de tensión de la semana pasada en el que Hamás, que controla el enclave, llamó a un Día de la Ira el pasado viernes, en el que murió un palestino en protestas cerca de Ramala.
