GINEBRA. Cuestionada o simplemente ignorada por muchos, incluidos numerosos dirigentes políticos, la Declaración Universal de Derechos Humanos cumple 70 años, un aniversario que llega en circunstancias que más que a una celebración dan lugar a una reflexión sobre su vigencia y la voluntad real de cumplirla.
Un día como ayer de 1948 fue adoptado este documento, producto de la devastación causada por dos guerras mundiales, la Gran Depresión de los años 30 y el Holocausto.
