JERUSALÉN. Gaza vivió ayer una nueva escalada de violencia con el lanzamiento de dos cohetes desde el enclave, uno de los cuales destrozó una casa israelí ocupada por una mujer y tres niños, que resultaron ilesos, y una veintena de bombardeos de represalia del Ejército de Israel contra objetivos militares en la franja, en los que murió un palestino y otros tres resultaron heridos.
Los ataques de respuesta israelíes se dirigieron contra un túnel que se adentraba hacia Israel, un subterráneo en el mar.
