Rusia y China desafiaron ayer a EE.UU. al oponerse a su petición para incrementar la presión sobre Corea del Norte y reclamaron una disminución de las sanciones internacionales, calificadas como un "castigo colectivo" por el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
En una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Corea del Norte, Lavrov consideró "inapropiado" e "inoportuno" mantener las sanciones sobre el Gobierno de líder norcoreano, Kim Jong-un, debido a los progresos en el diálogo con Seúl y Washington, así como las concesiones que ha hecho dentro de ese proceso.
"Me gustaría recordarles que las negociaciones tienen dos direcciones –argumentó Lavrov–: los pasos dados por la República Popular Democrática de Corea para el desarme nuclear, deberían estar seguidos por un alivio de las sanciones, deberían ser una reacción a una reacción".
