La intervención de la Policía para despejar bloqueos en carreteras e instituciones públicas, así como la escasez de combustible en diversas zonas del país, han marcado ayer el octavo día de huelga sindical en Costa Rica en rechazo a un proyecto de reforma tributaria.
El ministro de Seguridad, Michael Soto, anunció a primera hora del día que en el inicio de la segunda semana de huelga las autoridades no tolerarán más afectaciones al libre tránsito de los ciudadanos y mercancías en el país.
La Fuerza Pública intervino con gases lacrimógenos en la entrada al puerto de Moín, provincia de Limón (Caribe), el más importante para el comercio del país, donde un grupo de 150 huelguistas mantenía cerrado el paso. En la acción policial las autoridades detuvieron a dos personas.
