LA HAYA. La Corte Penal Internacional (CPI) concluyó ayer que puede ejercer su jurisdicción sobre la supuesta deportación del pueblo rohinyá de Birmania a Bangladés, informó el tribunal en un comunicado.
Birmania no acepta la jurisdicción de la CPI, pero los jueces han manifestado que los supuestos crímenes se habrían terminado de cometer en territorio de Bangladés, país que sí ha ratificado el Estatuto de Roma.
