EFE. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, reivindicó ayer su legado al rendir su sexto y último informe de Gobierno, subrayando estabilidad política y económica, pero sin apenas tratar la tragedia de la corrupción y violencia que azota al país.
"Hoy somos un país mejor del que éramos hace seis años. Lograrlo ha sido desde el primer día de este mandato mi mayor compromiso", dijo entre aplausos, al cierre del acto celebrado en el Palacio Nacional, sede del Ejecutivo.
