El Partido de los Trabajadores (PT) defenderá la candidatura del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, "hasta las últimas consecuencias", según explicó ayer la presidenta de la formación, Gleisi Hoffmann.
"Iremos con Lula hasta el final", subrayó la senadora en un encuentro con corresponsales extranjeros en Sao Paulo para explicar la estrategia del partido de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2018.
El PT tiene previsto registrar mañana miércoles ante las autoridades electorales, en Brasilia, la candidatura presidencial de Lula y la de su compañero de fórmula, el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad.
IMPEDIMENTO
No obstante, Lula podría ser impedido de presentarse a los comicios de octubre debido a que la ley electoral veta que condenados en segunda instancia, como es su caso, puedan postular a un cargo electivo.
La senadora subrayó que si Lula (2003-2010) es apartado "violentamente" de la carrera electoral, los comicios del próximo octubre, los más inciertos en las últimas décadas, serán "ilegítimos".
La presidenta de la mayor formación de izquierdas de Latinoamérica citó casos de otros políticos que consiguieron ser electos a pesar de estar impedidos por la "Ley de la ficha limpia", sancionada en 2010 sin vetos por Lula y que ahora podría dejarle fuera de las elecciones.
Para Hoffmann, a pesar de que la ley fue aprobada por el exmandatario, "la forma en que está siendo usada" es "inconstitucional".
A su juicio, Brasil vive una "elección anormal" y, por esa misma razón, el PT ha tomado "medidas excepcionales" para defender la candidatura de su máximo líder, condenado a 12 años y 1 mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.
"Registrar la candidatura de Lula es una victoria. No reconocemos lo que se está haciendo contra él", sostuvo la legisladora, quien consideró que la situación de "Brasil lleva a la desestabilización de América Latina".
