SANÁ. Centenares de personas participaron ayer en el funeral por el medio centenar de víctimas mortales, la mayoría niños, del bombardeo perpetrado por la coalición árabe el jueves 9 de agosto en la provincia yemení de Saada (noroeste), bastión de los rebeldes hutíes.
El funeral, emitido por canales de televisión locales, tuvo lugar en la ciudad de Saada, capital regional, ubicada a 28 kilómetros de la localidad de Dahian, donde ocurrió el bombardeo.
