BERLÍN. La Audiencia Territorial de Múnich condenó ayer a cadena perpetua a Beate Zschäpe, única superviviente de Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), la célula terrorista neonazi que asesinó en Alemania a nueve inmigrantes (ocho turcos y un griego) y a una agente de policía entre 2000 y 2007.
Tras cinco años de proceso, el tribunal consideró a Zschäpe culpable de los diez atentados perpetrados por la NSU.
