El futuro Gobierno de México comenzó ayer a trazar un plan de seguridad compuesto por diez ejes estratégicos y cuyo núcleo es la ley de amnistía, la cual surgirá a partir de una consulta a amplios sectores de la sociedad y contempla un periodo de justicia transicional.
Durante la campaña electoral, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, ganador de los comicios presidenciales del 1 de julio, propuso como parte de su programa considerar la amnistía a criminales para lograr la paz en México.
La propuesta generó una enorme polémica, debido a que sus adversarios señalaron que daría libertad a delincuentes de alto rango, pero sus colaboradores explicaron que no sería así y que no darían paso alguno sin el visto bueno de las víctimas.
"El proceso de pacificación es uno de los diez ejes estratégicos que integran la propuesta o el plan de seguridad", explicó en conferencia de prensa Alfonso Durazo, quien está previsto como secretario de Seguridad Pública.
"Además hay otras nueve líneas estratégicas adicionales que acompañarán a esta medida para garantizar la seguridad, la paz y la tranquilidad en el país", añadió.
Durazo dijo que con esta iniciativa arrancará un "gran proceso de reflexión nacional". Comenzarán a recoger opiniones "primeramente con las víctimas y posteriormente con expertos, con la sociedad, a través de distintos mecanismos y plataformas con organismos internacionales".
Explicó que recogerán términos que generen "consenso" para construir una iniciativa de ley de amnistía que presentarán al Congreso de la Unión, organismo que se encargará de su aprobación y que integran las cámaras de diputados y senadores.
