El presidente electo de Colombia, el uribista Iván Duque, acordó ayer con el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, seguir presionando al Gobierno de Venezuela, pero aseguró que él no respalda una intervención militar en este país, una de las opciones que Washington mantiene sobre la mesa.
A la salida de una reunión Duque aseguró además que recibió un "gran apoyo" del vicepresidente estadounidense a sus propuestas en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, pese a la preocupación de Washington por el aumento récord en los cultivos de coca en Colombia en 2017.
"Hablamos sobre la situación de Colombia, sobre nuestra agenda de seguridad, hablamos también de la situación que se está viviendo en el continente por la dictadura de Venezuela", dijo Duque.
