MADRID. La justicia española sentó ayer en el banquillo al ginecólogo Eduardo Vela, de 85 años y acusado de participar en la sustracción de una niña nacida en 1969 a su madre biológica para entregársela a una mujer estéril, el primer caso juzgado en España de los conocidos como "bebés robados" durante el franquismo.
Los casos en España de recién nacidos que fueron quitados a sus padres para entregarlos a otras familias ocurrieron sobre todo entre 1950 y 1990.
