Las fuerzas gubernamentales sirias intensificaron ayer sus operaciones en el este de la provincia sureña de Deraa, lo cual ha provocado el desplazamiento de 20.000 personas, en medio del temor a una gran ofensiva en esta zona donde rige una tregua pactada por Rusia, Jordania y Estados Unidos desde hace casi un año.
Las tropas de Damasco y sus aliados lanzaron ayer un ataque contra el pueblo estratégico de Busra al Harir, donde se enfrentan con las facciones rebeldes e islámicas que controlan la zona, contra la que el ejército ha lanzado cohetes y misiles tierra-tierra, al mismo tiempo que los aviones de guerra sobrevuelan y bombardean el área, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
El director de la ONG, Rami Abderrahman, explicó a EFE que esa localidad es de importancia "estratégica" por estar ubicada en la carretera que conecta la ciudad de Al Sueida (sureste), capital de la provincia homónima y vecina de Deraa, con la autopista que lleva a Damasco.
