EFE. Cinco días después de su virulenta erupción, que ha dejado 109 muertos, el volcán de Fuego de Guatemala seguía ayer activo, con la generación de lahares y flujos piroclásticos que obligaron a las autoridades a ordenar la retirada de los servicios de socorro y evacuar a más habitantes.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insuvumeh) informó que este volcán ha registrado en las últimas horas constante actividad.
