La Organización de los Estados Americanos (OEA) acordó ayer con la Comisión Interamericana de derechos Humanos (CIDH) y el Gobierno de Nicaragua crear un grupo para investigar los hechos de violencia ocurridos desde el 18 de abril, que han dejado, por lo menos, 76 muertos.
El equipo, integrado por cuatro personas propuestas por la CIDH, tiene como objetivo analizar las líneas de investigación y hacer recomendaciones de acciones respecto de los distintos niveles de responsabilidad jurídica, según un comunicado difundido por la OEA.
"Este acuerdo significa que hemos logrado corresponder las expectativas de las víctimas y familiares que esperaban un mecanismo con credibilidad para realizar investigaciones y garantizar el derecho a la justicia y la verdad", dijo en declaraciones a EFE el secretario ejecutivo de la CIDH, el jurista brasileño Paulo Abrao, tras el anuncio del acuerdo.
Además, Abrao consideró que abrir esta investigación es "un punto clave" para el organismo que lidera, ya que, durante su visita la semana pasada a Nicaragua, él y su equipo identificaron "un alto grado de descrédito hacia las autoridades estatales" por parte de la población nicaragüense.
El pacto alcanzado certifica también que el grupo podrá apoyar las investigaciones que las autoridades nicaragüenses lleven a cabo para esclarecer los efectos de la crisis sociopolítica que vive el país centroamericano.
"La Secretaría General de la OEA informa que concluidas las negociaciones se firmó la creación del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes para investigar y esclarecer las muertes por violencia en Nicaragua, cumpliendo así con recomendación de la CIDH", señaló en Twitter el secretario general de la OEA, Luis Almagro.
Según el pacto suscrito ayer, este grupo de expertos de la CIDH podrá proponer al Gobierno de Nicaragua "medidas adicionales" que garanticen la seguridad de las personas que colaboren en las investigaciones, ya sea en calidad de testigos o peritos.
