El polémico exiliado cubano y exagente de la CIA Luis Posada Carriles falleció ayer a los 90 años sin derrocar a Fidel Castro, convertido en figura admirada por gran parte del exilio en Miami y considerado terrorista por La Habana.
El hombre al que Castro (1926-2016) llamó el "más famoso y cruel terrorista del hemisferio occidental" falleció hoy, como una ácida ironía del destino, a los 90 años, la misma edad que tenía su némesis castrista al morir.
"Fuimos compañeros en el esfuerzo contra Castro, estuvimos juntos en el Ejército de EE.UU., donde tuvimos un entrenamiento extenso, y le recuerdo como un patriota", dijo a Efe José Basulto, fundador del grupo del exilio Hermanos al Rescate.
Sobreviviente de un ataque en 1996 por cazas MiG de la Fuerza Aérea de Cuba contra tres avionetas de esa organización que dejó cuatro muertos, Basulto aclaró que él optó "por la no violencia" en la lucha para derribar al régimen castrista.
