El temporal de lluvia y viento que azota a la India desde principios de mayo se cobró en las últimas 24 horas 71 vidas, elevando el número de fallecidos por unas tormentas especialmente violentas a más de 200 personas y cientos de heridos en lo que va de mes.
El estado norteño de Uttar Pradesh es el más afectado por estas condiciones climatológicas, que el domingo 13 causaron estragos además en Uttarakhand y Delhi, también en el norte del país, así como en el estado oriental de Bengala y en el sureño Andra Pradesh.
En Uttar Pradesh los fuertes vientos y las precipitaciones causaron, al menos, 32 muertos y 83 heridos, informó ayer a EFE un portavoz del Ministerio del Interior, Bharat Bhushan Babu.
En Andra Pradesh el número de fallecidos desde ayer es de nueve, mientras que en Bengala perecieron 14 personas, precisó la fuente. De acuerdo con un portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA, en inglés), Abhishek Shandilya, entre las víctimas mortales de ese estado oriental se cuentan cuatro niños, y otro menor de edad resultó herido.
En el estado de Uttarakhand murió una persona y dos resultaron heridas, y en Nueva Delhi dos personas fallecieron y 11 resultaron heridas.
A las víctimas mortales en la capital de la India se añadieron los apagones temporales causados por la tormenta y los fuertes vientos. Alrededor de 70 vuelos con destino al aeropuerto Indira Gandhi de la capital tuvieron que ser desviados y se han producido interrupciones en el transporte público.
El Departamento de Meteorología de la India (IMD) mantenía para ayer un aviso por tormentas acompañadas de borrascas y vientos de hasta 70 kilómetros por hora en seis estados del norte y este del país, mientras que en otros 19 se esperan tormentas con vientos racheados. Según los datos proporcionados por la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres y las agencias territoriales, al menos, 227 personas han muerto y cientos han resultado heridas a causa de las malas condiciones meteorológicas desde que comenzó el mes.
