NUEVO PACTO
El mandatario de EE.UU. advirtió que un nuevo acuerdo no debería limitarse al tema nuclear, sino que también debe incluir otras áreas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció ayer la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán de 2015 y la reanudación de las sanciones levantadas bajo el pacto, una decisión que decepcionó a sus aliados en Europa y propinó un nuevo golpe al legado de su predecesor, Barack Obama.
Cansado del requisito legal que le exigía garantizar cada cuatro meses al Congreso estadounidense que Irán estaba cumpliendo con el acuerdo de 2015, Trump decidió cumplir finalmente su promesa de campaña electoral y retirar a su país de ese pacto firmado con el país persa junto a Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania.
"Hoy anuncio que Estados Unidos se retirará del acuerdo nuclear con Irán", dijo Trump en un discurso desde la Casa Blanca. "Este era un acuerdo horrible, que solo beneficiaba a una parte y que nunca, jamás, debió firmarse. No trajo calma, no trajo paz, y nunca lo hará", sentenció. La decisión de Trump complica la supervivencia del pacto multilateral, que impuso límites e inspecciones al programa atómico de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.
"Volveremos a imponer el nivel más alto de sanciones económicas. Y cualquier nación que ayude a Irán en su búsqueda de armas nucleares podría ser también duramente sancionada por Estados Unidos", advirtió Trump.
El presidente firmó una orden que comienza el proceso para volver a imponer las sanciones levantadas a Irán bajo el acuerdo nuclear, y que entrarán en vigor entre agosto y noviembre, según informó el Departamento del Tesoro. Dentro de 90 días, el 6 de agosto, volverán a imponerse las sanciones a las compras de billetes de dólares estadounidenses por parte del gobierno de Irán, a la adquisición de deuda iraní y al comercio de oro y otros metales preciosos, entre otros.
