ROMA. Las reiteradas sequías y los conflictos han hecho que 4.2 millones de personas sufran hambre en el Sahel, cifra que aumentará a casi siete millones en los próximos meses, según los últimos cálculos de la ONU.
El director de Emergencias de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Dominique Burgeon, afirmó ayer que prevén que aumente en el número de hambrientos.
