Decenas de miles de civiles siguen abandonando sus hogares en la región siria de Guta Oriental, bastión opositor a las afueras de Damasco, y en el enclave kurdosirio de Afrín, en el norte de Siria, donde se desarrollan sendas ofensivas para luchar por el control de las zonas.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó ayer de que unos diez mil civiles, entre ellos centenares de mujeres y niños, han escapado de zonas controladas por la facción islamista Legión de la Misericordia hacia zonas dominadas por el régimen sirio a través del corredor abierto por las autoridades gubernamentales en Hamuriya.
Así aumentan a 40.000 las personas que abandonaron sus hogares desde el viernes 16 por la noche en Guta Oriental, donde se estima que vivían asediados 400.000 civiles. El embajador sirio ante la ONU, Bashar Yafari, dijo ayer al Consejo de Seguridad que los grupos rebeldes están usando a los civiles como "escudos humanos", y afirmó que aún están impidiendo a muchos utilizar los corredores abiertos para salir de la zona.
Ayer, en esa huida hacia los corredores, al menos, 36 civiles murieron por los bombardeos de aviones militares de las tropas sirias en dos poblaciones de Guta Oriental.
De ese total, 30 personas murieron en la población de Zamalka, después de que abandonaran sus hogares en una zona dominada por la Legión de la Misericordia, que lucha por el control de la región contra las tropas gubernamentales.
La fuente aseguró que los aparatos de guerra tuvieron como objetivo los civiles que se disponían a pasar a la población de Haza y que tenían como fin huir hacia zonas controladas por las autoridades sirias a través del corredor de Hamuriya.
El Observatorio, con sede en Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de observadores en el terreno, afirmó que además de Zamalka, los aviones lanzaron bombardeos también contra la población de Ain Tarma, donde al menos seis civiles, entre ellos cuatro menores, perdieron la vida.
