La Corte Suprema de Perú declaró ayer procedente la solicitud de extradición del expresidente Alejandro Toledo (2001-2006) a Estados Unidos, donde permanece desde que se pidió su detención hace un año por haber recibido presuntamente un soborno de 20 millones de dólares de la empresa Odebrecht.
La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema publicó ayer la decisión consultiva en la cual aprobó por unanimidad enviar el cuadernillo de extradición de Toledo, de 71 años, al ministerio de Justicia, el cual, previo acuerdo en el Consejo de Ministros, deberá trasladarlo al departamento de Justicia de EE.UU. para que el proceso se haga efectivo.
La solicitud de extradición fue planteada por el primer Juzgado de Investigación Preparatoria, a cargo de Richard Concepción Carhuancho, por los delitos de tráfico de influencias, lavado de activos y colusión.
A su vez, la Sala Penal Permanente estuvo presidida por el juez supremo César San Martín e integrada por los magistrados Iván Sequeiros, José Neyra, Sabina Chávez y Luis Cevallos, quienes rechazaron en la resolución que los delitos atribuidos a Toledo hayan prescrito, como señaló su defensa.
El exdirectivo de Odebrecht en Perú Jorge Barata declaró a fiscales peruanos y brasileños que Toledo pidió en 2004 un soborno de 35 millones de dólares para adjudicarles la construcción de dos tramos de la carretera Interoceánica sur, una de las obras de infraestructura más grandes de su gestión.
El exmandatario usó como intermediario a su entonces jefe de seguridad Avi Dan On y presionó para recibir el soborno, que se redujo a 20 millones de dólares, hasta el 2010, en que se hizo el último depósito en cuentas de su amigo Josef Maiman, según declaró Barata. El exgobernante ha negado haber recibido dinero de Odebrecht y señaló que los depósitos en cuentas de Maiman corresponden a los negocios de éste, en los que él no tiene nada que ver.
