Estados Unidos propuso ayer en la ONU una resolución para una tregua en Damasco y el bastión opositor sirio de Guta Oriental y advirtió que, si la comunidad internacional no actúa, podría hacerlo por su cuenta y usando la fuerza.
"No es la vía que preferimos, pero es un camino que hemos demostrado que podemos tomar y estamos listos para hacerlo otra vez", dijo la embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, en un discurso ante el Consejo de Seguridad.
El máximo órgano de decisión de la ONU analizó ayer la aplicación de la resolución 2401, con la que hace dos semanas demandó un alto al fuego de 30 días en toda Siria.
El llamamiento, según confirmó ayer Naciones Unidas, fue ignorado y, en zonas como Guta Oriental, los combates, en lugar de rebajarse, se han incrementado todavía más.
Ante esa situación, EE.UU. recordó que durante la negociaciones de ese texto ya advirtió de que, si no se respetaba, sería necesario "actuar (con la fuerza)".
"Ese día ha llegado. El alto al fuego ha fracasado", sentenció auer Haley. Y anunció que presentará a consideración del consejo un nuevo texto para tratar de lograr una tregua en Damasco y Guta Oriental.
Según la diplomática, la propuesta busca aliviar la situación de la población civil en esas zonas y no ofrece "ningún espacio para la evasión".
EE.UU. acusa al régimen sirio y a sus aliados Irán y Rusia de utilizar como excusa para "continuar su guerra" una disposición de la resolución aprobada en febrero, que autorizaba las operaciones contra grupos terroristas, pese al pacto del cese de las hostilidades.
Haley aseguró que el Gobierno de Bachar al Asad, Teherán y Moscú han "explotado premeditadamente esa fisura" para tildar de "terroristas" a todos los grupos opositores de Guta Oriental y seguir combatiendo a sus "rivales políticos" y bombardeando a civiles.
