Las adversas condiciones meteorológicas entorpecieron ayer la evacuación de los cuerpos de los fallecidos en el accidente aéreo de Irán, que empezaron a ser bajados de la montaña portados a hombros por los alpinistas.
Los equipos de rescate, desplegados desde la víspera en el lugar del siniestro, a unos 4.000 metros de altura en la sierra Dena, no pudieron contar ayer con el apoyo de los helicópteros para sus operaciones.
"La espesa niebla ha reducido la visibilidad a solo dos metros en la zona y ha hecho imposible el vuelo de los helicópteros", explicó a la agencia Tasnim el portavoz del Ejército, el general Shahin Taqijaní.
Descartado el uso de helicópteros, que respaldaron las tareas de rescate sin poder llegar a aterrizar, los alpinistas comenzaron a descender a pie por un terreno de gran pendiente y con hasta dos metros de nieve en algunos puntos.
Siete cadáveres han sido ya evacuados de la montaña de la sierra Dena y entregados a las autoridades competentes, según el adjunto de las operaciones terrestres del Ejército, Kiumars Sharafí.
