Gremio brasileño, vigente campeón de la Copa Libertadores, conquistó ayer en la definición por penales (5-4) su segunda Recopa Sudamericana sobre un Independiente argentino, campeón de la Sudamericana, que solo desperdició su último cobro.
Gremio, que había conquistado la Recopa en 1996, no consiguió abrir el marcador en su casa, el estadio Arena do Gremio de Porto Alegre, ni en los 90 minutos reglamentarios ni en los 30 complementarios y tuvo que esperar que el Independiente desperdiciara un penalti para conmemorar.
Los penales de Gremio fueron anotados por Maicon, Cícero, Jael, Everton y Luan. Por el Independiente anotaron Fernando Gaibor, Maximiliano Meza, Nicolás Domingo y Silvio Romero, pero Martín Benítez desperdició el suyo.
En el partido de ida, jugado el miércoles de la semana pasada en el estadio Libertadores de América de Buenos Aires, el Gremio consiguió un valioso empate 1-1 a domicilio con un gol de Luan y una anotación en puerta propia de Bruno Cortes.
