El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció ayer que tomará medidas que endurecen los controles migratorios en la frontera con Venezuela ante la creciente llegada de ciudadanos de ese país que huyen de la crisis.
Entre las medidas está la obligación de sellar el pasaporte; no se expedirán más Tarjetas de Movilidad Fronteriza, usadas por los ciudadanos de regiones de frontera para cruzar los límites nacionales, y la creación de un grupo especial que tendrá responsabilidades como "garantizar el respeto del espacio público".
Sin embargo, Santos anunció que también van a ser solidarios con los venezolanos y por eso se construirá con el apoyo de la ONU un Centro de Atención al Migrante que en un principio tendrá capacidad para 2.000 personas de paso.
