Un policía de Colorado murió baleado ayer lunes, y se convirtió en el tercer agente que muere en el cumplimiento de su deber en el estado en las últimas cinco semanas.
El policía del condado El Paso, Micah Flick, de 34 años, perdió la vida cuando investigaba un robo de vehículo en Colorado Springs, a 110 kilómetros (70 millas) al sur de Denver, según un informe oficial
Otros tres policías y un transeúnte resultaron heridos, informaron fuentes oficiales. Todos fueron hospitalizados aunque de momento no se dio a conocer la magnitud de sus heridas.
ATACANTE
El atacante también murió. Los nombres de los heridos y del sospechoso no fueron dados a conocer de momento.
Flick murió en su aniversario 11 con el departamento y le sobreviven su esposa y dos hijos, afirmó el jefe de policía Bill Elder.
"Nos unimos una vez más para brindar solidaridad y fortaleza a la familia del agente y oramos por la recuperación de los heridos", afirmó el gobernador de Colorado, John Hickenlooper.
"Sin embargo, también debemos unirnos y decir ya basta. Queremos que todos los policías, todos los agentes, sepan que les estamos agradecidos por su servicio", añadió.
