Personas de edad avanzada y con discapacidad comenzaron ayer a ejercer su derecho al sufragio en el referéndum impulsado por el Gobierno ecuatoriano, en vísperas de que el domingo lo haga el resto de la población.
En virtud del programa "Voto en Casa", los mayores de 65 años y con discapacidad física superior al 75 por ciento, pueden ayer votar tanto en sus domicilios como en centros geriátricos en las 24 provincias del país y por adelantado, gracias a que funcionarios electorales les han llevado las urnas a los lugares de residencia. Unos 13 millones de electores están facultados para participar en la elección promovida por el presidente Lenín Moreno, que interpela a la ciudadanía sobre cuestiones como corrupción, reelección, plusvalía, naturaleza, minería y delitos sexuales contra menores.
