El Gobierno venezolano vivió ayer otra jornada de rifirrafes con el estadounidense a costa de unas declaraciones de su subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Thomas Shannon, que desde la Cancillería caribeña interpretaron como un intento de torpedear las negociaciones en República Dominicana.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, aseguró que la decisión del Gobierno estadounidense de aplicar nuevas sanciones contra varios ciudadanos que considera responsables de violentar el proceso democrático en el país caribeño, anunciada por Shannon en Madrid hace unos días, no dificultarán los diálogos en Santo Domingo.
