El Dakar 2018 se le ha puesto ayer muy de cara para el piloto español Carlos Sainz (Peugeot), nuevo líder en coches gracias a un problema mecánico sufrido por el francés Stéphane Peterhansel (Peugeot), pero muy cuesta arriba en motos para el español Joan Barreda (Honda), lesionado en una caída grave.
Sainz y Barreda hicieron doblete español al ganar la séptima etapa de la competencia, transcurrida entre La Paz y Uyuni (Bolivia), pero mientras el piloto de autos se hace más fuerte, aún no se conoce si el de motos podrá continuar la carrera tras llegar a la meta muy dolorido de una rodilla y con una fuerte cojera.
Después del día de descanso disfrutado el viernes 12, en La Paz, el Dakar se reanudó por todo lo alto, no solo en la competición sino en el terreno, a más de 3.700 metros sobre el nivel del mar, en una etapa de 727 kilómetros, de los que 425 eran cronometrados por caminos muy embarrados y también un complicado tramo fuera de pista.
Sainz, que al inicio de la etapa era segundo en la general de coches, salió al ataque para intentar recortar los 27 minutos que le separaban de Peterhansel.
El francés se mantuvo fuerte al inicio de la especial y marcó los mejores tiempos del día hasta el kilómetro 186, cuando rompió su rueda trasera izquierda al chocar contra una piedra mientras adelantaba a una moto.
Peterhansel, vencedor de las dos últimas ediciones del Dakar, tenía roto el triángulo de la dirección y se quedó detenido durante una hora y 45 minutos hasta que fue asistido por su compatriota y compañero de equipo Cyril Despres (Peugeot).
