Al menos, 33 personas perdieron la vida en dos ataques supuestamente perpetrados por los llamados pastores Fulani en el estado de Benue, en el centro de Nigeria, informó ayer la agencia estatal NAN.
Las emboscadas se llevaron a cabo en esta región, una de las principales productoras de alimentos del país -conocida como el "granero" de Nigeria- entre el domingo y ayer, indicó el gobernador de Benue, Samuel Ortom.
El portavoz de la Policía en la zona, Moses Yamu, anunció que ocho sospechosos han sido detenidos y que se ha reforzado la presencia de las fuerzas de seguridad en el área para evitar futuras matanzas. La noticia ha causado diversas protestas en la capital de Benue, Makurdi, que han provocado interrupciones del tráfico en la ciudad.
En los últimos tiempos han tenido lugar varios ataques en esta zona, el último de ellos en noviembre pasado, con 11 víctimas mortales, y las autoridades sospechan que los llamados pastores Fulani, que llevan a su ganado por toda Nigeria, están detrás de ellos.
