Nueve personas, entre ellas un policía, murieron ayer en el ataque contra una iglesia del barrio de Heluán, al sureste de El Cairo, y el asalto a un comercio en la misma zona, según el Ministerio egipcio del Interior.
"El terrorista quería atravesar el cordón de seguridad disparando, para luego detonar el artefacto explosivo cerca de la iglesia, con el fin de provocar el mayor número posible de víctimas", señaló el Ministerio.
