Al menos, nueve insurgentes murieron y otros nueve resultaron heridos en dos ataques suicidas perpetrados entre dos grupos talibanes en el sur de Afganistán, donde son habituales los enfrentamientos a tiros entre facciones de este grupo pero no los atentados suicidas entre ellos.
El primero de los ataques tuvo lugar en el distrito de Grishk cuando miembros de la principal corriente talibana lanzaron un ataque suicida con coche bomba contra insurgentes.
