Centenares de manifestantes interrumpieron ayer el paso en varias carreteras importantes de Honduras en protesta por el presunto "fraude" en las elecciones del 26 de noviembre contra la Alianza de Oposición contra la Dictadura que lidera Salvador Nasralla.
La protesta, con quema de neumáticos y la colocación de piedras, troncos de árboles y otros materiales inició con pocas personas en cada sitio, pero cumpliendo con las advertencias que habían venido haciendo dirigentes de la Alianza de Oposición.
Las manifestaciones se han desarrollado en varias ciudades de los departamentos caribeños de Colón, Atlántida y Cortés; Yoro, norte; Santa Bárbara, occidente, y Francisco Morazán, centro, entre otros.
Según versiones de medios locales, algunos manifestantes fueron desalojados por la Policía Nacional y militares, sin que se conozca si hubo lesionados.
En cada sitio al parecer los manifestantes no eran muchos, pero sí suficientes para montar las barricadas y paralizar el transporte interurbano, de carga y particular.
En Tegucigalpa, la capital, la protesta se registró en las salidas hacia el sur, norte y oriente del país.
"Seguiremos protestando contra el fraude", dijo a periodistas el diputado Jari Dixon, quien encabezaba una protesta en la carretera que desde Tegucigalpa conduce hacia el oriente del país.
Dixon, diputado del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), cuyo coordinador es el expresidente hondureño Manuel Zelaya, señaló que las protestas continuarán hasta que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) "acepte revisar todas las actas y los cuadernillos".
Otro diputado de LIBRE, Rafael Alegría, indicó también en la capital, que las protestas continuarán "a nivel nacional" para defender "el triunfo" de Salvador Nasralla.
"El pueblo ya decidió en las urnas y el Tribunal debe respetar la voluntad de los hondureños, el presidente electo es Salvador Nasralla", subrayó Alegría.
