El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, decidió ayer mediante decreto, y sin esperar respuesta del Tribunal Constitucional, la convocatoria de una consulta popular con la que pretende anular la ley de reelección indefinida y decidir sobre otros asuntos de interés nacional.
La consulta, que según los plazos legales definidos ayer debe celebrarse a finales de enero o principios de febrero, estaba pendiente desde principios de octubre de que el Tribunal Constitucional le diera su venia, pero el Gobierno ecuatoriano ha considerado que se ha excedido en los plazos. La asesora de la Presidencia Johana Pesántez aseguró que la ley establece un plazo de 20 días para que el Tribunal ejerza su derecho de protección de las garantías constitucionales.
