La estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) cumplió ayer con el primero de los grandes pagos de deuda internacional que el país caribeño afronta en las próximas semanas, al abonar alrededor de 900 millones de dólares que la empresa debía liquidar en concepto de amortización a los tenedores de sus bonos.
La empresa -que suministra al Estado la mayoría de sus divisas y es un instrumento capital para la financiación del Gobierno- evita así por el momento caer en una temida suspensión de pagos que la obligaría a concentrar en los próximos días todos los pagos de su deuda y podría suponerle el embargo de sus bienes en el exterior. En un comunicado emitido ayer viernes, la compañía petrolera informaba del comienzo de las transferencias bancarias correspondientes al pago.
