El gobierno estadounidense anunció ayer otra lista de sanciones a funcionarios venezolanos, entre ellos, Adán Chávez, un hermano del fallecido presidente Hugo Chávez, en una nueva muestra de presión sobre Caracas, tras la instauración de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que considera "ilegítima".
"El presidente Maduro invistió esta Asamblea Nacional Constituyente ilegítima para reforzar aún más su dictadura, y continúa tensando su control sobre el país", subrayó Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, en una nota de prensa.
Mnuchin recalcó que EE.UU. respaldará a los venezolanos "en oposición a la tiranía hasta que se restaure una democracia pacífica y próspera".
Las sanciones, que congelan los activos que estas personas puedan tener en EE.UU. y prohíben realizar transacciones financieras con ellos, se producen una semana después de que Washington incluyó en su "lista negra" internacional al presidente Nicolás Maduro.
A ella se suma Adán Chávez, hermano del ya fallecido líder de la "revolución bolivariana" Hugo Chávez, y quien fue ministro de Cultura.
Además, figuran Francisco Ameliach, ex gobernador del estado de Carabobo; Erika Farías, ex ministra de Agricultura Urbana, y los exfuncionarios Hermann Escarrá, Darío Vivas y Carmen Meléndez.
Todos ellos, son miembros de la Constituyente, instaurada esta semana y con la que se busca reescribir la Carta Magna y redefinir el orden institucional en Venezuela.
Por ahora, el Tesoro estadounidense sigue sin aplicar sanciones directas al sector petrolero, el núcleo de la economía venezolana, como la prohibición a la importación de crudo.
Para el Gobierno de Maduro, que enfrenta una prolongada recesión económica y una inflación que se prevé supere el 700 % este año, las sanciones al petróleo supondrían un grave quebradero de cabeza, ya que tendría enormes dificultades para compensar esta pérdida de ingresos.
