Un tiroteo ocurrido ayer de madrugada en una discoteca de Alemania, que causó dos muertos y cuatro heridos, desató la alarma en el país y un fuerte despliegue policial, hasta que se descartó completamente un trasfondo terrorista y se estableció que el detonante fue una disputa privada.
Todo apunta a que el suceso se originó por una discusión entre un kurdo iraquí de 34 años, con antecedentes por delitos de drogas, y el personal del local, cuyo propietario era el suegro del agresor.
El tiroteo se produjo después de que el atacante fue expulsado de la discoteca "Grey Club", situada en una zona industrial de Constanza (sur de Alemania), tras lo cual se fue a su casa por un arma, una semiautomática del tipo Typ M16 usada por las fuerzas de seguridad estadounidenses, según informaciones policiales.
Regresó con el arma al lugar y mató con ella al guardia de la puerta, para luego disparar a ciegas ya en el interior del local.
El otro muerto fue el propio kurdo iraquí, a quien cercó la Policía cuando trataba de huir, a lo que siguió un corto tiroteo en que resultó malherido y murió poco después en un hospital.
