Los combates entre las fuerzas iraquíes y los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) continúan en un área limitada del casco antiguo de la ciudad de Mosul, donde los extremistas se atrincheran en un rectángulo cada vez más reducido, entre las tropas y el río Tigris.
El comandante de la IX Brigada de Blindados del Ejército iraquí, Qasem Nizal, dijo ayer a EFE que sus tropas irrumpieron en el oeste de Dika Berqa y en Al Shahuan, dos zonas que aún están en manos del EI en el extremo nororiental de la ciudad vieja.
Nizal explicó que, ante el avance de las fuerzas armadas, los yihadistas han huido hacia la zona de Al Maidan, al sur de las dos anteriores.
"Los combates son difíciles en las estrechas calles, pero hemos enviado soldados" a pie, explicó el comandante en referencia a la complicada estructura del casco antiguo, en el que muchas vías son tan pequeñas que por ellas no pueden pasar los blindados y han sido hasta el momento un escondite perfecto para los combatientes del EI.
