Una aldea quedó sepultada y, al menos, 120 personas permanecen desaparecidas tras un deslizamiento de tierra ocurrido ayer por las fuertes lluvias en la provincia de Sichuan, en el suroeste de China, que derrumbó decenas de casas.
Hasta el momento han sido encontrados 15 cuerpos sin vida y solo tres personas han sido rescatadas vivas, según informa el diario independiente South China Morning Post, aunque la cifra de muertos podría ser considerable porque el pueblo ha quedado completamente sepultado. Según expertos en geología citados por la agencia oficial Xinhua, quienes se encuentran en el sitio, la posibilidad de supervivencia de las personas enterradas es realmente escasa.
Los funcionarios del condado de Maoxian comunicaron que el suceso se produjo después de que se deslizó una parte alta de una montaña que cayó sobre la aldea de Xinmo.
Las intensas lluvias producidas en la zona fueron las causantes de esta catástrofe y también están dificultando los trabajos de rescate.
La agencia oficial Xinhua informó de que, al menos, 62 casas quedaron enterradas mientras que dos kilómetros del curso de un río y 1.600 metros de una carretera quedaron sepultados por las rocas.
Solo tres personas de una misma familia fueron rescatadas, cinco horas después del desprendimiento de tierra, y trasladadas a un hospital sin heridas graves, aunque otro hijo permanece enterrado en la casa. El portavoz del Gobierno provincial de Sichuan, Tang Limin, informó de que un equipo de rescate con más de 1.000 personas se trasladó a la zona, con excavadoras e instrumentos de detección de vida.
Sin embargo, el líder del equipo de rescate, Wang Yongbo, explicó a la televisión oficial CCTV que por ahora están "usando nuestras manos y palas para cavar", herramientas sencillas, porque es imposible conducir excavadoras grandes hasta la zona del desastre.
