El expresidente peruano Alejandro Toledo se declaró inocente de los casos de corrupción abiertos contra él, y acusó de una conspiración política a sus rivales Keiko Fujimori y Alan García.
"Yo juro, juro, ante lo que más tengo... la riqueza de mi esposa y de mi familia, de Eliana y yo, es mi credibilidad internacional como académico", dice en una larga entrevista con Efe.
Requerido por la justicia de su país y pendiente de que EE.UU. responda a una petición de extradición, Toledo aseguró que nunca en su vida hizo "algo ilícito".
Las sospechas contra Toledo, que gobernó Perú entre 2001 y 2006, surgieron en febrero a raíz del testimonio de quien fue representante de la constructora brasileña Odebrecht en Lima, Jorge Barata, que después de ser detenido reveló una larga serie de sobornos durante varias presidencias por unos $ 29 millones, 20 de los cuales ha atribuido a Toledo.
