El ministro venezolano de Información, Ernesto Villegas, informó ayer que 60 personas han perdido la vida producto de la violencia que se registra en el país desde el 1 de abril, cuando se iniciaron las manifestaciones a favor y en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.
"Determinamos la existencia de 60 casos de violencia que están asociados a estas convocatorias. Discrepan estos números de otras cifras, porque no incluyen por ejemplo las víctimas chavistas de sicariato", declaró Villegas durante una rueda de prensa junto a la canciller, Delcy Rodríguez.
La Fiscalía informó, sin embargo, de al menos 49 muertes en medio de las manifestaciones. Villegas hizo una presentación detallada de cada uno de los casos y de las supuestas causas de las muertes, que atribuyó la mayoría a los propios manifestantes, a las protestas, razones de odio o asesinatos por encargo, e identificó a varias de las víctimas como partidarios chavistas.
Según los datos revelados ayer, cuatro personas identificadas con el oficialismo fueron supuestamente asesinadas por sicarios, entre ellos, un dirigente de origen chileno que recibió un disparo mientras se encontraba en un restaurante de Caracas.
Villegas se refirió a personas que murieron por "armas no convencionales", a raíz de las "barricadas" que bloqueaban las vías, durante saqueos, funcionarios de seguridad fallecidos, sin que precisara el número de decesos atribuidos a funcionarios.
El ministro pidió que se detengan los llamados a la violencia de los que responsabilizó a "sectores políticos que han abandonado la política para tratar de imponerle al país una agenda de violencia".
Además solicitó cesar la "utilización aviesa de esos nombres para cargarle al Gobierno bolivariano, al presidente Nicolás Maduro, una supuesta política de Estado conducente a la muerte de venezolanos".
El titular de Información aseguró que gracias a que la Constitución prohíbe el uso de armas de fuego letales en manifestaciones públicas, y a que Maduro prohibió la utilización de escopetas de perdigones de goma es que no estan llorando una tragedia mayor.
