El Gobierno turco criticó ayer duramente la decisión de Estados Unidos de dar armamento a las milicias kurdas de Siria que luchan contra Estado Islámico (Dáesh) y el presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha prometido explicar en persona a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que esa medida es un error.
"La lucha contra la organización terrorista Dáesh no se debe transferir a una organización terrorista", dijo Erdogan ayer en Ankara.
"Comunicaré el 16 de mayo al presidente Trump nuestra preocupación respecto a las decisiones tomadas. Deseo que abandone cuanto antes este error", dijo el mandatario turco sobre la fecha en la que se reunirá en Washington con el presidente de Estados Unidos.
Ankara considera como terrorista al YPG (las milicias kurdosirias Unidades de Protección Popular) por sus vínculos con el Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda de Turquía, que también figura en la lista de organizaciones terroristas de EEUU y la Unión Europea. Washington considera al YPG un aliado importante en la lucha contra los yihadistas y por eso ha decidido facilitarle armamento pesado.
