El Alto Consejo del Poder Judicial turco (HSYK) anunció ayer que da por terminado, de momento, el proceso de expulsiones de jueces y fiscales acusados de colaborar con el fallido golpe de Estado de julio de 2016 y que ha afectado a casi un tercio de estos profesionales.
"Se ha expulsado a otros 107 jueces y fiscales. Son las últimas expulsiones que se hacen, según nuestras listas", declaró el vicepresidente del HSYK, Mehmet Yilmaz, a la agencia Anadolu. "Si después de esto, mediante confesiones, nos llegan nuevos nombres, los evaluaremos en el Consejo, pero el trabajo con las listas existentes ha terminado", especificó Yilmaz, quien parecía referirse a listados de supuestos simpatizantes de la cofradía del predicador Fethullah Gülen, al que Ankara acusa de haber instigado la intentona golpista.
Con estas últimas expulsiones, son 4.238 los jueces y fiscales expulsados de la carrera a raíz de la asonada, del total de aproximadamente 14.000 que estaban en activo en Turquía antes del golpe fallido, de acuerdo con datos del Ministerio de Justicia de 2016.
Unos 2.500 de los expulsados están en prisión preventiva.
Yilmaz precisó que, entre los últimos destituidos, 105 lo han sido tras ser inculpados en confesiones de otros y dos por tener instalado en sus teléfonos móviles (celulares) el programa de mensajería cifrada Bylock que, según las autoridades turcas, fue utilizado por los miembros de la cofradía para comunicarse entre sí. La nueva lista de juristas expulsados ha sido enviada a la Fiscalía para que emita orden de detención contra ellos, indicó Anadolu.
EMERGENCIA
El Gobierno de Turquía decidió el 17 de abril prorrogar por otros tres meses el estado de emergencia decretado tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio, informó el portavoz del Ejecutivo, Numan Kurtulmus.
