El Papa Francisco dijo ayer en un estadio de El Cairo ante miles de personas, en su mayoría fieles de la minoritaria comunidad católica egipcia, que Dios rechaza el extremismo y que el único que permite es el de "la caridad".
El Papa, en su segundo y último día de visita a la capital egipcia, presidió la misa, organizada en el estadio "30 de Junio" del Ejército del Aire, entre grandes medidas de seguridad precisamente para intentar evitar ataques de radicales islamistas.
Los aledaños del propio estadio en el que se celebró la misa fueron escenario en 2015 de la muerte de una veintena de hinchas que asistían a un partido de fútbol y que fallecieron por la aglomeración en el acto, aunque varias ONG dijeron que la policía al lanzar gases lacrimógenos contribuyó al desastre.
"A Dios solo le agrada la fe profesada con la vida, porque el único extremismo que se permite a los creyentes es el de la caridad", dijo el Papa en su homilía en ese lugar.
